La conformicación

                                  MENSAJE DE NUESTRO PADRE

Dios ha confirmado, cotidianamente, día tras día, mes tras mes, años tras años su fundamento de la circuncisión; pero nuestro adversario, con versos equivocados; a hecho huir, de lo real de Dios, a la cristiandad.

Desde el principio que se dio la circuncisión: Dios nos dice, que es para su pueblo: ¡¡Nótese!! Gn.17:14.

Desde la antigüedad siempre un comprado, era una persona de otra nación cautiva que los vendían como esclavos; empero comprados por Abraham debían ser circuncisos; porque para el comprador, el comprado le era indiferente, pero para Dios son iguales. Eso nos demuestra que todos somos iguales ante Dios, y que si eran comprados por dinero, ahora somos comprados de parte de Dios, por la sangre de su unigénito. Pues si el comprador por la sangre es de la simiente de Abraham, con toda lógica tiene que estar circuncidado. Pablo no fue quien rompió la química de la circuncisión. Fue el propio Dios, cuando dijo, que los entregaba a operación de error. 2 Ts.2:11. La cristiandad no ha entendido que ésta operación de error que envía Dios, es porque de antemano Dios sabía que en lo postrero, la iglesia no le iba a obedecer en todos sus mandamientos; esto entonces es suficientemente razonable; que la apostasía de los postreros tiempos, que no era solo la apostasía de los Tesalonicenses.

¿Sabe ud. que la circuncisión es un mandamiento con promesa?

Es con promesa, porque con ella se es pueblo de Dios. Gn.17:14

y sin ella no se es pueblo de Dios. Analize ésto: si ud. cree en el que levantó a Cristo de los muertos, te levantará también a ti. Ro.4:21-25. No entiendes ésto; tu credo está chiflado.

La circuncisión, el bautismo, la Pascua etc. son ordenanzas rituales; pero no son ordenanzas de la ley de los ritos de expiación. Pongan las cosas en orden, cada cosa en su cosa, y así les va a ir muy bien. Sean agradecidos de la gracia que es un regalo de Dios; porque ya sabes; nada somos, si no aceptamos su promesa.

Dios es amor; si lo amas guarda sus mandamientos, sino los guardas no lo amas. ¡Circuncídate!

No os hagáis tatuajes. Lv.19:28.             Atentamente Simón.